ETERNO RESPLANDOR DE UNA MENTE SIN RECUERDOS

Hablar del diamante muy bien pulido: "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos" del cineasta francés Michel Gondry, es hablar de Charlie Kaufman, autor de los guiones de los dos ingeniosos films de Spike Jonze (¿Quieres ser John Malkovich? de 1999, El ladrón de orquídeas de 2002) y por supuesto artífice del eminente guión del film que hoy traemos a colación pues a mi parecer el guión es el arsenal de donde "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos" saca sus municiones para convertirse en un poderío cinematográfico.

La cinta está bajo el nombre de comedia romántica pero detrás este título subyace un portentoso drama surrealista en clave de ciencia ficción ya que el segundo largometraje de Gondry plantea la posibilidad tecnológica de borrar de la propia mente los recuerdos de personas que hemos amado o amamos. Este es el punto de inicio y el terminal de una cinta que bucea en la psiquis protagónica, en los recuerdos, traumas y humillaciones de Joel Barish (Jim Carrey), quien se propone borrarse a su querida enamorada pues ella terminó con él porque sentía que la relación había llegado a su invierno y enfriamiento de su amor. En el momento en que sus remembranzas iban a ser eliminadas para la eternidad, se arrepiente justo cuando estaba en el "proceso de borrado" y libra una batalla cuerpo a cuerpo entre su mínimo grado de conciencia-voluntad y la tecnología blanqueadora que –estando inconsciente– lo excede. Pero el ingenio de Kaufman va más allá superándose a sí mismo y convirtiendo a "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos" no sólo en una exquisitez visual sino en una sorprendente experiencia sensorial e intelectual pues la película hace diversos planteamientos filosóficos a través de saltos temporales que resultan en una narración fragmentaria.


Si bien el guión constituye la piedra angular de este radiante trabajo cinematográfico, también vale decir que gran parte de su valor se debe al director Michel Gondry quien como muchos en la industria del cine, comenzó su carrera haciendo anuncios publicitarios y videos musicales para un ecléctico grupo de artistas (entre los que se cuentan Björk, Kylie Minogue, Daft Punk, The White Stripes, The Chemical Brothers y Cibo Matto) corroborando que la creatividad y visión estética de Gondry sobrepasa deslumbrantemente sus límites.

El buen ojo de Gondry se demuestra en la elección de los actores quienes logran unas actuaciones perfectas como la de Jim Carrey comprobando otra vez lo estupendo que lo hace en papeles dramáticos como ya lo logró en Man on the Moon" y The Truman Show y diría yo que actúa mejor que cuando hace de payaso en comedias. Igualmente Kirsten Dunst sigue asombrando con su capacidad interpretativa logrando distanciarse un poco de sus acostumbrados papeles juveniles. Y que decir de Kate Winslet, quien para "variar" nos entrega otra grandiosa actuación a las que nos tiene acostumbrados. La elección de la música es otra delicia a degustar en este film, especialmente la canción del soundtrack: "Everybodys got to learn sometines", perteneciente a The Korgis. Esta canción es tan emblemática que luego han sacado un cover de ella tanto Beck como Zucchero.

A manera de término, cito una de las frases mencionadas en el tráiler :
"Puedes borrar a una persona de tu mente. Sacarla de tu corazón es otra historia."



Fuentes:
http://www.cinencanto.com/critic/p_eternal.htm
http://www.cineismo.com/criticas/eterno-resplandor-de-una-mente-sin-recuerdos.htm
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