LOS TEST DE COEFICIENTE INTELECTUAL,SAT Y TODOS LOS QUE TRATAN DE MEDIR LA INTELIGENCIA NO SIRVEN


Soy fan incondicional de Sir Ken Robinson, no sólo porque es experto y asesor de varios países en encontrar y potenciar el talento humano, es experto en creatividad, innovación y promueve la calidad en la enseñanza, sino además porque está revolucionando la educación y plantea un cambio radical, para pasar de escuelas estandarizadas al aprendizaje personalizado.

Como nos recuerda Ken Robinson en su libro "El Elemento", sobre el cual trataré hoy; todos sabemos hacer algo mejor que el de al lado, todos sentimos la pasión por una actividad que nos encanta y para la que estamos dotados. El Elemento es eso, es la confluencia entre nuestras aptitudes y nuestra vocación natural.

Para llegar al Elemento tienes primero que saber qué es lo que te hace diferente del resto, segundo sentir pasión por ello, tercero quererlo con todas tus fuerzas y por último, con la actitud adecuada, crear las oportunidades para conseguirlo.


Por eso la enorme importancia de que la educación sea lo más enfocada posible al desarrollo de las aptitudes propias de cada individuo. Pues si se trata a todos los niños por igual, sin tener en cuenta su capacidades fijándose sólo en los resultados académicos, será muy difícil saber por ti mismo qué camino elegir.


El esfuerzo que le tienes que poner es tan grande que agota, luchar contra las ideas preconcebidas, luchar contra los deseos de tus padres o familiares. Imagínate a ti mismo diciendo que quieres ser artista!!! A quien no se le ocurre la típica frase: Pero ARTISTA??? Eso no da dinero, estudia Derecho que entonces conseguirás un buen trabajo.


¿Quién quiere un buen trabajo?  Yo quiero hacer lo que me gusta. Además, actualmente ni siquiera un título universitario te asegura tener un trabajo. Así que despierta y date cuenta lo antes posible qué es lo que sabes hacer mejor que los demás, poténcialo, persevera y logra tu felicidad.



Los Test de Inteligencia y los Test de Personalidad

Me encanta cuando Robinson cuestiona los test de inteligencia y los de personalidad. Y es que la inteligencia no se puede medir porque es heterogénea, tiene distintas formas de expresarse, es dinámica por lo que evoluciona y tremendamente peculiar en el sentido de que es como una huella dactilar, única en cada persona.


Robinson nos plantea algunos ejes de una transformación educativa orientada a ayudarnos a descubrir nuestro elemento y desplegarnos en él. En primer término, la educación debería, según él, eliminar la jerarquía actual de materias, de manera de no elevar la jerarquía de algunas disciplinas por sobre otras, esto atenta contra el principio de diversidad. En segundo lugar, tenemos que desafiar la idea completa de materias, esta idea de compartimiento estanco ofende el principio de dinamismo de la inteligencia. Por último, la curricula debe personalizarce, las formas de aprender de las personas son muy diversas, no tenerlo en cuenta atenta contra el principio de la singularidad.


Y que decir sobre la personalidad, hay tantas personalidades como personas en el mundo, ¿cómo intentar agruparnos? ¿cómo hacernos parecer iguales al resto? somos únicos, lo demuestra nuestro ADN.

Es igual que la estigmatización que ha sufrido la creatividad. TODOS y cada uno de nosotros somos potencialmente creativos.


Te puedo contar más de este genial libro de Sir Ken Robinson "El Elemento". Libro de cabecera para todos, muy especialmente para los padres de familia. Pero no lo haré porque te estaría haciendo un enorme daño ya que debes leerlo. Lo puedes encontrar en casi todas las librerías y a un precio muy cómodo.
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