¿POR QUÉ AULLAN LOS PERROS?

Todos los que disfrutamos de la amistad de los perros en casa, también sufrimos cuando por las noches y sin razón aparente, aúllan justo cuando estamos tratando de dormir, ¿verdad? Si te ha pasado esto, seguramente también te has preguntado ¿por qué aúlla mi perro?

En algunas ocasiones pareciera que estuvieran comunicándose con otros perros; que algún sonido en particular los estuviese motivando; que algo los estuviera molestando, o que simplemente no nos quisieran dejar dormir. Por ello, hoy los invitamos a conocer qué cosas hay detrás del aullido de los perros.

El aullido canino: una forma de comunicarse

Lo primero que debemos tener en cuenta es que, como bien sabemos, los perros descienden de los lobos. Ellos son el resultado de un largo proceso evolutivo y de domesticación humana, desarrollada durante muchos años.

Todos relacionamos el sonido de los aullidos con los lobos de forma inmediata cada vez que escuchamos uno, pero en realidad, y dependiendo de dónde viva cada uno, es muy poco probable que se trate de un lobo. Estas criaturas utilizan el aullido para comunicarse y así alertar al resto de la manada de diferentes circunstancias.

Este comportamiento animal no se ha perdido, y hoy nuestros perros siguen aullando. Utilizan el mismo medio y el mismo fin, solo que ahora, además de comunicarse con otros de su especie también lo hacen con nosotros.

El aullido funciona de forma muy similar a los ladridos, los gruñidos o los gemidos, es sencillamente otra forma de comunicación verbal. Los perros aúllan para llamar nuestra atención o bien la de otros perros, para hacer contacto con cualquiera de éstos o bien para advertir su presencia.

Sin embargo, hay casos en los que no pareciera que tuviera que ver con este punto...

Frecuencias auditivas

Los perros tienen un oído sumamente agudo y escuchan frecuencias que nosotros seríamos incapaces de oír. A veces, la sirena de una ambulancia o un vehículo similar pareciera hacerlos aullar, lo mismo que ocurre si nosotros imitamos el sonido del aullido o si reproducimos un aullido.

Es como si ellos no resistieran no sumarse al unísono y según los científicos, esto tendría mucho que ver con su agudo escucha. Se cree que similitudes en las frecuencias de estos sonidos funcionan en el perro mediante un complejo sistema de conductividad.

Los estímulos sonoros serían transmitidos de forma tal que el perro encuentra irresistible el responder al aullido. De alguna forma el sonido despierta un deseo o una emoción y aunque obviamente queda mucho por investigar sobre este supuesto, no podemos negar que los perros son criaturas sumamente emotivas.
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