CIENTÍFICOS LOGRAN ENVIAR MENSAJES DE UN CEREBRO A OTRO: TELEPATÍA SE HACE POSIBLE

En tiempos donde todo lo que decimos o escribimos puede ser interceptado, la telepatía nos comienza a resultar más interesante que nunca. Aunque el comunicarse sin necesidad de palabras parece ser de ciencia ficción, recientemente, un equipo científico logró lo que hasta hoy era fantasía: enviar mensajes de un cerebro a otro, incluso sin la necesidad de que las personas estén en la misma habitación. ¿Sorprendido? Nosotros vamos a contarte cómo.

SÍ, la telepatía es posible

Un grupo de científicos españoles, franceses y norteamericanos, nos demostró que la telepatía es más que un componente de la ciencia ficción. Para ello, lograron que una persona pudiese enviar un mensaje a otra solo con pensarlo, estando a miles de kilómetros de distancia.

Para ello, desarrollaron un sistema no invasivo que traduce los pensamientos de una persona a una computadora. Luego los envía vía Internet a un receptor, el cual lo traduce en ondas electromagnéticas que se transmiten al cerebro mediante una tecnología especial.

Suena complicado y lo cierto es que si, lo es, pero demuestra que no estamos muy lejos de utilizar nuestro cerebro como medio exclusivo de comunicación no expresiva, es decir, sin utilizar habla, gestos, escritura o expresiones. ¿No es fascinante?

¿Cómo funciona la tecnología telepática?

Seguramente te estés preguntando cómo funciona este sistema de telepatía. Bien, como en cualquier sistema de comunicación, todo comienza con el emisor, que en este caso, utiliza un lector de ondas cerebrales sobre su cráneo (muy similar al que se usa en un electroencefalograma), el cual se comunica de forma inalámbrica con una computadora. 

En un principio, la computadora muestra un circulo de color blanco con un fondo negro. Allí, el emisor debe pensar en un mensaje que se traduce a un código binario simplificado.

Los números van apareciendo en pantalla mediante ordenes: esquina inferior izquierda equivale a 1, la superior a 2 y así... Para eso se utilizan herramienta similares a las que usan personas completamente paralizadas.

Una vez escrito el mensaje y traducido a código binario, el emisor lo envía vía Internet.

Quienes van a recibir el mensaje se sientan dentro de una máquina de estimulación magnética transcraneal que transmite el mensaje mediante pulsaciones electromagnéticas. De este modo, las personas pueden ver en forma de luces, dentro de su visión periférica, mediante un fenómeno conocido como fosfenos: la luz nunca está delante de los ojos, pero el cerebro interpreta que si.

La máquina de estimulación magnética se mueve mediante un brazo robótico, enviando las pulsaciones a diferentes zonas del cerebro. Así, según el área en que estén, el receptor las interpreta como un número.

Si se hizo de forma correcta, debería ser el mismo número que pensó quien envió el mensaje.

¿Parece aburrido y una gran pérdida de tiempo? Quizá lo parece, pero no lo es, ya que ese código binario simplificado, puede volver a traducirse en letras para construir un mensaje coherente, aunque recién se está en la primera etapa de experimentación.

Asimismo, sería una inmensa herramienta en medicina, por ejemplo en pacientes que han perdido la capacidad del habla.
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