LA EXPLICACIÓN DE POR QUÉ LOS LIBROS HUELEN TAN BIEN

Si eres lector, probablemente te encanta el olor que sale al abrir un libro viejo, esos con páginas que van toman tomando un color marrón y que tanto nos seducen. ¿Te has preguntado por qué los libros huelen tan bien? Hoy te vamos a contar la ciencia detrás del aroma de los libros, tanto nuevos como antiguos.

¿A qué se debe el olor de los libros?

La explicación sobre el aroma tan particular de los libros, se relaciona con la combinación de los químicos presentes en sus diferentes elementos: papel, tinta y pegamento, entre otros. A su vez, ese aroma tan particular cambia con el tiempo. 

Un libro nuevo y uno viejo no huelen igual, y eso se debe a las reacciones y químicos con que son tratados sus elementos antes de crear e imprimir el libro. Obviamente, la química de un libro nuevo no es igual a la de uno que ya tiene una buena cantidad de años en su haber.

Las reacciones forman compuestos orgánicos altamente volátiles, por eso sentimos el olor característico de los libros, que se hace más fuerte en el tiempo. En los libros nuevos, el aroma no está tan concentrado y no es tan fuerte como sucede con los antiguos.

El aroma de los libros antiguos y su composición química

Cuando compras un libro antiguo o te encuentras recorriendo la biblioteca, ese aroma que sale al abrir un ejemplar o bien apenas acercarlo a su rostro, es realmente agradable e incluso podría venderse como perfume. 

Una posible razón sería que en los libros antiguos se utilizaron procesos diferentes para la elaboración de cada uno de sus materiales y los compuestos orgánicos volátiles que los constituyen son mucho más fuertes a la hora de liberar su esencia aromática en el aire.

Asimismo, el libro antiguo estuvo expuesto a otros aromas y olores durante su larga vida, los que también se impregnan. Algunos contribuyen a un mejor aroma, mientras que otros pueden degradar ese agradable perfume. Los principales químicos utilizados en la elaboración de un libro viejo y las reacciones que se han producido en el tiempo, aquellas que tienen un aroma característico, serían los siguientes:

Benzaldehído, aroma similar al de las almendras
Vanillin, el aroma a la vainilla
Etilbenceno y tolueno, fragancias dulces
Etilhexanol, un ligero aroma floral

El olor de un libro viejo es una mezcla de todos estos compuestos orgánicos volátiles, que de por si resultan muy agradables al olfato y sin ser demasiado fuertes o intensos, hacen una buena combinación.

El aroma de los libros nuevos

El olor de un libro bueno no suele considerarse tan especial y diferente a los otros, pero si tiene algunas características que se dan por la composición de los materiales usados, siendo tres de ellos la clave: papel, tinta y pegamento. 

En papel, es tratado con una serie de elementos para darle ese color blanco tan característico. Entre ellos está el peróxido de hidrógeno, que lo blanquea, y el dímero de alquilceteno que lo hace resistente al agua.

En el caso de la tinta, suelen utilizarse solventes petroquímicos. La composición química del pegamento se basa con copolímeros, como el etileno acetato de vinilo. Todos los componentes que se usan en la elaboración de los libros nuevos, liberan compuestos orgánicos volátiles, pero no suelen detectables o tan agradables como en el caso de los ejemplares viejos.

Cómo ves, el buen olor de un libro no sólo es algo sentimental para quienes amamos la lectura, sino que tiene una clara explicación científica. 
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