LA EXPLICACIÓN DE PORQUÉ NOS MORDEMOS LAS UÑAS


Es común ver que los niños se llevan los dedos a la boca, pero para varias personas ese hábito no termina en la niñez y, ya en edad adulta, suelen morder sus uñas.

Morderse las uñas no es poco común, Presidentes, y personas con gran influencia en la historia también han tenido este hábito pero, ¿por qué nos mordemos las uñas?

¿Por qué los adultos se muerden las uñas?

Sin darte cuenta y de forma casi refleja, te llevas un dedo a la boca y, con tus incisivos, vas cortando un pedazo de uña y lo jalas, muchas veces provocando una herida que sangra bastante.

El morderse las uñas u, onicofagia en su nombre científico, es un problema provocado por la falta de control de impulsos y, en algunos casos, trastorno obsesivo compulsivo.

Los psicoanalistas, creen que se trata de una fijación oral, producto de un trauma o carencia durante el periodo de lactancia o, falta o exceso de comida en la más tierna infancia.

El morderse las uñas, es más habitual en personas con fuertes niveles de ansiedad y que, en vez de dejar salir sus síntomas, los reprimen y, el morderse las uñas, sería una forma de auto-agresión.

No es necesario que alguien que se muerda las uñas reúna todas o varias de estas características, pero sí hay que reconocer que se trata de un problema que no sólo afecta el aspecto de los dedos, sino que es antihigiénico y puede llevar a infecciones.

¿Cómo dejar de morderse las uñas?

No existen tratamientos psicológicos establecidos para terminar con el hábito de morderse las uñas, pero psiquiatras y psicólogos concluyen que lo más importante es estar atento al problema.

Si estamos alertas, nos daremos cuenta al momento de llevarnos el dedo a la boca, reprimiendo la acción, pero no es fácil hacerlo, ya que al tratarse de un movimiento tan simple, puede realizarse de forma automática por acción de áreas más primitivas del cerebro.

Otros expertos, proponen mantener las uñas lo más cortas posibles, así no nos veremos tentados con sólo mirarlas y quitarles ese pedazo que sobra. Esto puede servir para algunos, pero el resto seguirá con el comportamiento, provocando heridas en sus dedos.

El romper con un hábito, sobre todo uno que realizamos desde que tenemos memoria es casi imposible, pero con sólo tomar conciencia y hacer el esfuerzo de no morderse las uñas, estaremos dando un paso importante para disminuir esta conducta.
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