¿Y SI TE DIJERAN QUE A LOS HOMBRES NO LES GUSTAN LAS MUJERES TAN DELGADAS?

A través de la televisión, las revistas o el internet, las mujeres son constantemente bombardeadas con mensajes que dictan cómo deberían lucir sus cuerpos. Sabemos que esto contribuye a un descontento con respecto a sus cuerpos. Pero, un estudio recientemente publicado en Social & Psychological Science apunta de manera específica a que los hombres sirven como moderadores pacíficos de estos mensajes. Los hallazgos sugieren que puede que las mujeres sólo se sientan descontentas con sus cuerpos si creen que los hombres prefieren a las mujeres que son muy delgadas.

Para llegar a esta conclusión, investigadores de la Universidad Southern Methodist y de la Universidad Florida State juntaron a tres grupos muy diferentes de mujeres heterosexuales. Primero, hicieron que 74 mujeres miraran imágenes de modelos sacadas de los medios de tallas del 38 al 40, en otras palabras, mucho más grandes que los cuerpos de las modelos que se suelen observar en las revistas y los comerciales. A la mitad de mujeres en este grupo se le dijo que los hombres habían seleccionado estas imágenes de distintos comerciales como una muestra de lo que a ellos les gustaba. A la otra mitad, se le dijo simplemente que “las imágenes habían sido seleccionadas de avisos de publicidad”. Luego, cada participante completó un cuestionario sobre la imagen personal.

Increíblemente a las mujeres que les dijeron que los hombres encontraban más guapas a las mujeres de talla grande, fueron las que contestaron en el cuestionario sentirse más a gusto con su propio peso, sin importar cuál era su tamaño corporal.

En la siguiente versión del estudio, los investigadores ocuparon a otras 143 mujeres y las dividieron en tres grupos. Primero, se le preguntó a cada mujer acerca de la satisfacción con su propio cuerpo, para así establecer un punto de referencia. Luego, se le mostró a cada grupo las imágenes de modelos de “talla grande” del primer estudio, al lado de versiones de esas mismas imágenes que habían sido alteradas digitalmente para que las modelos se vieran un 30 % más delgadas. (No se explicitó a las partipantes cuáles fotos habían sido alteradas y cuáles eran las originales).

Luego de que las participantes vieron las imágenes lado a lado, los investigadores le comentaron a un grupo que un estudio reciente había demostrado que a los hombres les gustaban más las imágenes de las mujeres de cuerpo medio en lugar de las imágenes de las mujeres ultra delgadas. Al segundo grupo de mujeres se les dijo lo opuesto, que los hombres reportaron preferir a las modelos “ultra delgadas”. A un tercer grupo simplemente se le mostró varias parejas de estas imágenes, sin decirles que los hombres preferían un tipo de imagen por sobre la otra. Luego de eso, se les preguntó a todas las participantes sobre sus sentimientos con respecto al grado de satisfacción con su propio cuerpo.


Esta vez, dado que ya se había establecido un punto de referencia para cada mujer, los investigadores fueron capaces de medir los efectos de observar las imágenes y de que les hubieran dicho lo que los hombres preferían. Las mujeres a las que se les dijo que los hombres preferían las modelos de “talla grande” reportaron sentirse más felices con su propio peso en comparación a lo que habían declarado al principio del experimento. Estas mujeres también reportaron sentir una mayor satisfacción con su peso, que las mujeres a quienes se les dijo que los hombres preferían a las modelos ultra delgadas y, también, que las mujeres a quienes no se les dijo nada acerca de las preferencias masculinas.

Ya en este punto del estudio, parecía seguro declarar que las opiniones de los hombres, sin importar lo nocivas que sean, tienen un efecto importante sobre cómo se sienten las mujeres acerca de su propio cuerpo.

Por supuesto, los hombres, al igual que las mujeres, tienen gustos variados. A menudo los hombres simplemente prefieren a las mujeres que tienen confianza en sí mismas. Y los modelos de la publicidad vienen sobre todo de estándares creados en el mundo de la moda, en lugar de estar basados en las preferencias reales del género masculino. Lo cierto es que en el contexto de la atracción sexual y las relaciones románticas no hay fórmulas ganadoras ni que hagan inmunes a las mujeres al rechazo. A la hora de conseguir una pareja duradera, muchos factores entran en juego.


Vía: Huffingtonpost
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