ARTE

LA TRASCENDENCIA DEL BODEGÓN EN LAS ARTES PLÁSTICAS (PARTE 1)

Diego Velázquez, afamado pintor

    Considerado un género menor dentro de la pintura, siempre por debajo de las representaciones de figuras humanas definidas como cumbre de la obra pictórica,
“La naturaleza muerta” o “Bodegones”, han tenido y siguen teniendo un amplio lugar en las colecciones de todo aquel conocedor que se que se aprecie amante de la pintura.


Hay que tener en cuenta que esta calificación de género menor viene recogida en los textos de Antonio Palomino, que en su parnaso no hace mención de grandes bodegonistas si estos no destacaban además en otras artes pictóricas.
Es para entonces que este género es calificado despectivamente como bodegoncillos o habilidad para pintar frutas. Hecho que, Francisco Pacheco suegro de Velázquez, recrimino, siendo este uno de los primeros detractores en defender este género diciendo: ¿Pues qué, los bodegones no se pueden estimar? Claro que sí, si son pintados como mi yerno los pinta, alzándose en esta parte sin dejar lugar a otro.


"Bodegón con ciruelas, brevas, pan, barrilete, jarra y otros recipientes" - Luis Meléndez
Con el tiempo los autores españoles, dieron a los bodegones una personalidad que los distingue de los flamencos e italianos dotando a su naturaleza muerta de un hado casi místico y religioso (muchos de ellos continúan aun colgados en sacristías) con altas dosis de simbolismo transformando, lo que a primera vista parecería una simple cocina de la época, en algo con un trasfondo conmemorativo, el cual, si se analiza detenidamente, nos revela objetos sublimados, ofrendas sagradas y alusiones a personajes bíblicos sin la necesidad de usar la figura humana.
Anterior al reconocimiento de la Naturaleza muerta en 1650 en Holanda, o Bodegones como tal, las representaciones pictóricas de estos eran casi siempre de una calidad pésima.


Sin embargo, a finales del siglo XVI este género pictórico ya se había constituido como independiente en Europa, siendo este el continente donde aparecen las escuelas que dan el origen al bodegón como la Escuela italiana en la cual destaca el naturalismo sobrio y el clasicismo en el que resalta Caravaggio con un estilo naturalista atrevido y tenebroso en sus obras o como Carracci que se centra en el clasismo religioso. Así también aparecería la Escuela flamenca en la que destaca Rubens, autor que aporta a la composición las líneas diagonales, que a su vez matiza el claroscurismo con la luz brillante y utiliza los colores cálidos. Posteriormente aparecería la Escuela holandesa en la que destaca Rembrandt, pintor que es recordado por la representación de la luz y las sombras, matizando los perfiles de las figuras y aportando misterio a la cena cambiando la belleza y la armonía clásica por la sinceridad en la pintura.
El Bodegón tal cual como lo conocemos llegaría finalmente a su madures en el siglo XVII siendo uno de los grandes géneros de la pintura barroca.
"Bodegón con cacharros" - Francisco Zurbarán
En España, sin embargo, toma una evolución sería con los artistas de la época que comienzan a dedicar al Bodegón una atención particular. Los cuadros se llenan de emotividad, poseen una personalidad singular y una sensibilidad humilde impregnada de un sentimiento casi religioso y simbolista en el que usan como uno de sus medios las frutas y flores. Entre sus representantes más importantes tenemos a Juan Sanchez Cotán discípulo de Blas de Prado uno de los precursores del Bodegón español.


Sí quieres conocer la segunda parte visita: 

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