HABITOS

UNA BREVE REFLEXIÓN PARTICULAR SOBRE EL AMOR


 ¿Qué es el amor verdadero?

Hay que diferenciar el "querer" del "amor", cuando queremos algo estamos asumiendo un deseo desde el 'yo' que se relaciona a la pertenencia por tanto es unilateral. De esa manera podemos querer muchas cosas tanto tangibles como intangibles. Sin embargo, el amor es bilateral porque al ser un sentimiento sincero y bien intencionado es puro y siempre busca el bienestar tanto de la otra persona como de ambas partes. 

Con aquella introducción podemos decir que existen muchos tipos de amor: amor a los padres, amor a los hijos, amor a los hermanos, amor a una pareja, amor a tus sobrinos, amor a tus verdaderos amigos, amor a tus mascotas, entre otros talvez. Cada uno de ellos con características propias y particulares, sin embargo, todas convergen en un mismo punto: ‘el amor verdadero no es egoísta’ ¿Entonces por qué el amor lastima? ¿Por qué el amor duele? Porque el amor no es perfecto y lamentablemente muchas cosas que hacemos por amor a alguien pueden herir a la otra persona sin intención de ello y eso debido a diferentes circunstancias. Algunos ejemplos podrían ser: El caso de una pareja que, por el bien económico de la familia o de la relación, están obligados a distanciarse ya sea debido a un trabajo o estudio o especialización; quizás el caso de un padre (entiéndase por este a una madre también) que por amor a su hijo(a) se ve obligado(a) a estar en una relación toxica o infructífera; quizás el caso de un padre (o madre) que se sacrifica por cuidar de la salud de su hijo(a) a pesar de quebrantar su salud (o viceversa de ser el caso). Ejemplos pueden existir tantos como la imaginación nos lo permita sin llegar al plano de la fantasía claro esta y asumiendo un contexto real. Existen muchas circunstancias complicadas para muchas personas, por ende no se puede criticar ni reducir a simples soluciones en algunos casos. 

Así mismo el amor puede también ser complicado, pero tiene la más hermosa de las cualidades que es la de siempre pensar en el bienestar de la otra persona sobre nuestros intereses particulares: porque el amor verdadero no es egoísta. Así nos enseñó el sacrificio que Jesucristo hizo por nosotros en la cruz, seas creyente o no, es el ejemplo más notable que existe ¿Qué mayor muestra de amor puede existir que el dar la vida por otros? Una madre demuestra su amor en el momento del parto en el que pone en juego su vida por la vida de su hijo. Esto no significa que tengamos que dar nuestra vida literalmente ya que demostramos que amamos a alguien en particular cuando somos capaces de hacer un sacrificio que no haríamos por cualquier otra persona. Sacrificios que son relevantes o nos cuesta mucho pero que hacemos sin objeción por aquella persona o personas que son significativas para nosotros. Esa es una manera de dar parte de nuestra vida y en la que demostramos un amor real.

Tengamos en cuenta que el amor no se basa en lo material como regalos (objetos) que tarde o temprano se deterioraran o se volverán obsoletos. Si aquello no encierra un significado valido y emocional que lo sustente de nada servirá dicho detalle. Ante esto no hay mejor regalo que una actitud sincera. Por tanto, el regalar un peluche o cualquier otra cosa a manera de perdón por alguna falta cometida no es éticamente correcto si tarde o temprano se volverá a cometer la falta (entendiéndose por falta algo que realmente implique lastimar con agravio o traicionar a la otra persona). No es lo mismo, por ejemplo, lastimar a una persona por la ausencia de uno de los miembros debido a circunstancias que escapan a su control que lastimar a una persona por ser infiel (o algo que asemeje tal magnitud). A de entenderse que aquel que traiciona no ama de verdad porque sus ojos no están puestos en el corazón de la otra persona sino en sus propios placeres y satisfacción personal y eso es hedonismo. Empero, el amor es puro y no ciego. Amar a una persona no implica no apreciar la belleza de nuestro mundo porque existe belleza en todo lo que nos rodea y en los ojos de quien lo ve. Siendo objetuales, alguien puede considerar bella a otra persona que no sea su pareja (de manera física o como ser humano o individuo) y eso no significa que lo ame o que aquello desvalorice la belleza de la persona a la que ama. Quien ama a su pareja lo(a) valora, aprecia y admira tanto física y emocionalmente siendo consciente de que existen más personas en el mundo y que su apreciación estética o ética no tiene nada que ver con sus sentimientos personales ya que ha de saberse que la belleza física es perecedera pero la espiritual durará hasta el último suspiro.

Quien ama lo demostrará todos los días sin esperar fecha especial y no existe detalle más bonito que demuestre el verdadero amor que el de ayudar a sacar tus sueños de la almohada para llevarlos a la realidad. Quien te ama pretenderá acompañarte en el camino para que lleguen juntos a la meta. Por ello tus objetivos se volverán sus objetivos y querrá sacar lo mejor de ti para que te eleves hasta lo más alto mientras sostiene el piso bajo tus pies para que todo se vuelva concreto: real.

El amor potencia lo bueno de una persona aportando a su vez lo que al otro le hace falta. El amor confía y te acompaña o apoya sinceramente cuando realmente lo necesitas sin importar la circunstancia porque realmente le importa tu bienestar y tu progreso.

El amor verdadero te dará libertad porque, para bien o mal, el amor puede que sea distinto o no sea reciproco, sin embargo, no deja de ser amor por alguna de las partes. Hay que tener en cuenta que el amor no es obsesivo, el amor no acosa, ni obliga, ni extorsiona, porque siempre piensa en el bienestar de la otra persona y más aún en el amor propio. Recuerda que no se puede amar sino se tiene amor por uno mismo ya que nuestra autoestima es la fuente primordial donde brotará el amor hacia los demás ¿Cómo puedes hacer cosas por la persona que amas sino eres capaz de hacerlas para ti? Y si lo haces exclusivamente por la otra persona no es amor es obsesión. Quizás en este punto convenga recordar las sabias palabras de Honoré de Balzac: «Puede uno amar sin ser feliz; puede uno ser feliz sin amar; pero amar y ser feliz es algo prodigioso.»

En pocas palabras el amor es el convenio de sueños que existen entre dos personas que desean unir sus vidas y para ello se deben plantear objetivos, sin eso no existen sueños que sean la base que fecunde la relación y por consecuencia será únicamente una relación pasajera de interés meramente pasional (sino es otro el vil motivo) y todo lo exclusivamente pasional se agotará con el tiempo no dando paso a que germine el amor verdadero.

Por otro lado, es cierto que el amor evoluciona, el amor puede cambiar, pero si ha sido sincero y verdadero seguirá siendo amor de alguna u otra forma; y esto, desde mi opinión, es exclusivo de las relaciones de parejas. Han existido caso de relaciones que tras varios años de convivencia descubren de repente que aquella relación, ahora monótona o rutinaria, se ha vuelto costumbre y amistad. El amor de pareja cambió a un amor de amistad o más familiar; tengamos en cuenta que hay personas que se vuelven parte de la familia y en ocasiones ese es un vínculo más fuerte que la misma amistad. Por tanto, muchas relaciones donde ambas partes actúan con madurez logran crear una amistad bondadosa para toda la vida.

En conclusión el amor verdadero no se demuestra con palabras o regalos sino con una actitud consecuente que valore a la otra persona de manera sana y bien intencionada, con sentimientos sinceros como lealtad, honestidad, responsabilidad, sin egoísmo. Porque el amor verdadero es un compromiso, sea cual sea el tipo de amor.

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